Lugares

¿Qué tienen en común James Stewart, Clint Eastwood, Nicholas Cage y Hugh Grant, aparte de haberse ganado/ganarse la vida haciendo películas? Así, a bote pronto, una de las localizaciones de sus películas: San Francisco. Vértigo (1958), Harry el Sucio (1971), La Roca (1996) y Nueve Meses (1995) – aquí vemos de todo, como se puede percibir en tan magna lista – fueron rodadas en San Francisco. En principio esta entrada iba a girar en torno a Vértigo, pero he empezado Harry el Sucio, así que queda incluida. Allá vamos:

MODO PEDANTE ON * El antropólogo Marc Augé definía los lugares en oposición a los no-lugares, como “lugares de identidad, relacional e histórico” (No, no voy a poner pie de página ni nada. ¡Esto no es un artículo serio ni mucho menos!). Bien. Alguien debería haberle explicado a Mesié Augé que definir algo utilizando la misma palabra que vas a definir no ayuda en absoluto. Veamos más. Pero a lo que voy: un lugar es un espacio con una identidad, que forma parte de una ‘memoria’ histórica y son huellas de procesos históricos, y donde suceden relaciones. Lo opone a los aeropuertos, autovías y tal, que clasifica como no lugares porque carecen de esas características. * MODO PEDANTE OFF Obviamente es todo muuuucho más largo, habrá gente a favor y en contra, pero no es ni el momento ni el lugar para entrar en frikadas de antropólogos franceses.

¿Dónde quiero ir? Pues básicamente a los lugares en el cine. Las ciudades, para ser más específicos, y las cuestiones fetichistas alrededor del cine (Fetichismo: “devoción hacia los objetos materiales”, y más allá de significados religiosos puede ser aplicado). Para mi, ser fetichista a la hora de leer libros consiste en poseer el objeto físico (AKA ‘libro’), y no vivir de fotocopias o eBooks. Ser fetichista en el campo de la música es más fácil, porque puedes ir a parar a las filas de los que compran todos los discos y/o cosas relacionadas con un grupo/cantante – y perseguirlos cada vez que salen a la calle, pero estamos hablando de cosas normales, no de patologías psiquiátricas – por el mero hecho de ‘no puedo pasar sin tener todos los discos de XXXX (Meta aquí un nombre)’, o a nivel más pedestre, ser un fan de los que va a los conciertos y luego guardar las entradas y demás (yo guardo las entradas, sí). Luego está el protagonista de Juliet, Naked, último libro de Nick Hornby, que hace una ruta por EE.UU. en busca de los lugares donde su cantante había estado y tal. Un friki de la vida, pero de esos hay muy pocos, creo yo, que luego a saber (ACTUALIZACIÓN: Haberlos hailos, y a patadas por lo visto. Un post en Litusine sobre un songwriter que conocen en su casa a la hora de comer, de alguna manera, ha desembocado en una gran disputa de… los fanáticos de la putamierdadegrupo de Tokio Hotel). Por cierto, el libro también se ambienta en San Francisco al principio (después de Minneapolis).

¿Y en el cine? El cine nos brinda otras oportunidades. El cine nos permite poseer el objeto material – en sus diferentes re-ediciones y tal, que no entro al caso – y visitar los lugares donde se han hecho algunas películas. Obviamente, los lugares no son cosas materiales que se puedan poseer, pero creo que tienen esa parte de fetiche. También hay momentos en los que revistas de viajes o así hacen especiales sobre lugares del cine, como este de ElViajero (El País), o también hay cosas en guías de viajes. Y eso era una de las cosas que cruzaban mi cabeza (tardaban, tardaban. Cabeza grande y pensamientos lentos) mientras veía Vértigo y Harry el Sucio.

Antes de ir de viaje hay veces que hago una investigación musical muy simple: busco canciones hablando de la ciudad en cuestión bajo el muy científico método de poner la ciudad en el eMule, buscar audio, y fuera. También lo he hecho con Madrid, por cierto. Ahora por lo visto la Wikipedia tiene listas como ‘List of songs about California’, que puede hacer que vayamos a tiro hecho. Y hay veces que también leo libros sobre los lugares, o veo alguna película ad hoc. Aunque lo de la música suele ser lo más común. Lo de las películas y los libros suele ser más después.

Pero claro, estás en, digamos, en la 5ª Avenida esquina 42ª de Nueva York, miras hacia el Chrysler Building y estás viendo a King Kong ahí subido con los aviones dando vueltas. O vas a Alcatraz y los principales referentes que tenemos proceden de La Roca (perdón, no he visto La fuga de Alcatraz). Es decir, el cine hace que de sitios cualquiera se conviertan en lugares, en sitios que ‘conocemos’. Obviamente, en los libros también se hacen referencias a sitios verdaderos, pero como tenemos que configurarlos en nuestra cabeza no creo que sea lo mismo. Diferente, simplemente, no lo mismo. Seguramente estar en un sitio de los que habla tu libro favorito te deja alucinando, y te fijas mucho más que si fuese de película, porque los intentas absorber. En fin, divagaciones variadas.

Sobre las fobias y filias de la gente, ya no digo nada. Por ejemplo, en Brighton la gente va a ver el lugar donde fue la escena de sexo de Quadrophenia. Y vamos, que a mi precisamente ese sitio… Me gusta más el paseo marítimo y acordarme de la escena de la pelea de la misma película. Pues eso, para gustos, colores.

Y una cuestión: comparo Vértigo y Harry el Sucio y me sobresalta una diferencia. Mientras que en Vértigo apenas se ve San Francisco (sí, se ve el Golden Gate Bridge, la Coit Tower, Union Square y demás, pero esperad, copón), en los 10 primeros minutos de Harry el Sucio ya se ha visto la ciudad entera, con unas panorámicas espectaculares desde un helicóptero. Vaya despliegue de medios, la verdad. Es como si de repente (en algún punto entre 1958 y 1971) los directores hubiesen dicho “Oye, pues hace bueno en la calle”, y las cámaras saliesen a grabar en tropel. Vamos, supongo que fue una de las consecuencias del fin del cine clásico. Pero llama la atención, claro. Además, yo cuando he estado en alguna ciudad y luego se ven películas donde aparece esa ciudad las veo diferentes, también intentando recrear mi lugar (y hay veces que esa recreación me da una morriña tremenda).

Y vosotros, ¿habéis tenido esos momentos de gran friki-emoción ‘aquí se grabó XXXXXXXXXX’, o incluso ‘aquí es donde se supone que se grabó XXXXXXX’? ¿Antes o después de viajar hacéis ‘ciclos temáticos’ de canciones, libros o películas sobre lugares? ¿Es posible estar en Callao, ver el edificio Capitol, y no acordarse de El Día de la Bestia o El Megahit (lo de Telemadrid, no es ninguna película)? ¿Ir a Plaza de Castilla con alguien hispánico (los de fuera apenas han visto la película, lamentablemente) y hablar de la misma película? ¿Ir a Central Park en NYC y no empezar a acordarse de miles de imágenes de películas diferentes? ¿Habéis estado en el paso de cebra de Abbey Road? ¿En algún sitio donde un libro que signifique mucho para vosotros haya sido ambientado?

Cateogrías, ya que vamos: Vértigo Moooola (sí, echadme la bronca por no darle el 10 sobre 10) y Harry el sucio Está bastante bien.

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3 comentarios

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3 Respuestas a “Lugares

  1. Jajaja, si yo hago lo de las pelis/series sobre la ciudad después (al volver de NY me ví todas las temporadas que me faltaban de Sex & the city), antes de ir me leí libros de Paul Auster y uno sobre NY antes de ir, y la guia también. Allí fui a ver donde se rodó Cazafastamas y la casa de Monica de Friends y la de Carrie de Sex & the city.

    Y seguro, que alguna cosa friki más que se me ha pasado…jaajajaja

  2. Sr. Jarmusch

    Pues déjeme decirle que me acaba usted de desubrir una posible futura afición, pues la verdad que nunca me había flipado con los lugares de las pelis ni nada parecido. Bien es verdad que así a bote pronto sólo recuerdo haber estado en Brujas, un año después de ver la (para mí) decepcionante y fallida “Escondidos en Brujas”, pero la verdad que no recordaba ninguna de las imágenes de la película, así que… Sin embargo, es cierto que para mí prácticamente todo EE.UU. tiene un nosequé mágico para mí, sobre todo el que aparece retratado en las películas noventeras, pero lejos de querer ir a visitar NY, LA, LV, Texas, Miami o Maryland, siento que si visito todos esos lugares no me parecerán lo mismo y toda ese rollo especial que tienen lo perderán. Y sí, pecado que vértigo no sea 10/10🙂

    • EEUU tiene algo, definitivamente. Nuestro imaginario está repleto de miles de imágenes de EEUU, desde NYC hasta de pueblitos miserables en medio de la nada donde cultivar maíz e ir a la iglesia es lo único que se hace. Hay sitios más obvios para las ‘visitas’, por los sitios famosos que salen en la película, pero claro, el ver la película después te da eso, el decir de sitios sin la mayor importancia ‘anda, coño, si ahí compré tabaco un día por la tarde porque se me había perdido’, o ‘ahí al lado me comí una pizza’, o ‘girando ahí a la derecha se llega a esa tienda de música molona’. Creo que ese tipo de detalles en una ciudad como NYC, San Francisco o Boston está guay porque complementan la visita gorda, pero en sitios pequeños hace que pierdan ese ‘halo’.

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